
Sheffield, 1966
Dice Feinsten:
“Vimos esta gran vidriera con las letras LSD.
Frenamos a mirar. Era un negocio de apuestas.
Bob entró a ver qué era pero no apostó nada. LSD era muy simbólico”.
¿Hemos hablado de Dylan, de Bobby, en estas benditas páginas?
Sí, ofcors que hemos hablando de Bob Dylan acá. Es uno de nuestro ídolos y encima lo amamos (sí, porque hay ídolos a los que no amás, pero a Bobby sí lo amamos). Resulta que Bob tiene un amigo, entre varios, que se llama Barry Feinstein y es un fotógrafo, gran fotógrafo. Hizo como 500 tapas de álbumes. Por ejemplo, para Harrison George, Joplin Janis, entre otros.
A Bob le hizo la tapa del disco “The times they are a-changin`”: ese Bobby con una caripela de minero, la piel curtida, la mirada al suelo, la cara desafiante en blanco y negro. LA facha. (Y sí, el amigo siempre tuvo facha, qué querés).
Y ahora se descuelga, me avisa mi amigo David que leyó en el Times (vos leés el Olé e Infobae, yo tengo amigos que leen el Times) con un librito dylanista llamado Dylan´s Real Moments, que captura los detrás de escena de su famoso primer concierto eléctrico, donde agarró la criolla, la enchufó y se pudrió bastante la cosa. Enjoy it.
Read more