Do you like rock music?, el último de British Sea Power

Yes. Conseguí el cedé de British Sea Power, BSP de ahora en más. Mi amigo es muy pollo en estas lides.
Pregunta: ¿Cómo empezar a escribir sobre algo? ¿A partir de la emoción que uno como “consumidor” (a falta de una palabra más adecuada) siente? ¿O a falta de criterio, podemos utilizar las frases por defecto de la crítica moderna –la Rolling Stone, Inrocks, La Mano: “crooner” “guitarras al frente” “canciones urgentes” (ésa me mata). En fin. Algún día (lo prometemos aunque no sea el fin último de este blog) vamos a escribir un post sobre cómo, siguiendo a Marcuse y su funcionalización del lenguaje, estos periodistas musicales simplifican su labor, henryfordizan su participación en la historia de la música e instalan categorías que las nuevas generaciones de periodistas –no se terminan, son como niembra y cía- agarran, reinventan hasta ahí nomás y utilizan para darle un marco serio, así lo creen ellos, a sus artículos. Para darte un ejemplo, un cantante solito con su viola, su faso en la trompa y sus canciones sobre amores fracasados or not o la vida destroy o símil, es un CROONER. Una bandita punkie que pule tres acordes y canta sobre la cerveza, sobre el skate y sobre cómo sobrevivir a los granos y al mcjob mientras bardean de noche y etc, hacen CANCIONES URGENTES. Y así. No los soportamos. Deberían ir a calle Corrientes y comprar las Madhouse, las míticas, notables, maravillosas, irremplazables Madhouse. Si bien no somos metaleros, mi hermano Tomás sí, y además gran lector Madhouse. Ay dios mío, qué criticas. Cómo se notaba que los monos se compraban los discos porque los amaban y así escribían (ojo, también bardeaban a las bandas, pero siempre, SIEMPRE, desde el estómago). Notable. También irá un post sobre la Madhouse (también traicionaríamos el fin de este blog, pero se merecen justicia poética). Insisto, no soportamos a estos críticos nuevos, de ahora, de facultad.
Pero eso para después.

