Malo para el mundo, bueno para la publicidad.
No hay, no creo que haya, “sujeto” más publicitario a la hora de contrapublicitar su imagen que el presidente yanqui George W. Bush. A la bronca que le tenemos por “mono sanguinario” (José Pablo Feinmann dixit, en quizás la mejor definición de Georgie que haya leído yo), se [...]
