Cuando dentro de 30 años quieran hacer una retrospectiva de Tarantino, por ejemplo, van a tener parva de material para mostrar: pelis, entrevistas, backstages, etc. ¿Pero cómo hacerlo hoy para vender una serie de 10 films de Kubrick por televisión? Fácil: ponemos a 55 actores, recreamos lo más fielmente posible el set de filmación de “El Resplandor”, montamos una cámara subjetiva que va recorriendo todo (representando al propio Stanley). Así fue la idea original del equipo creativo in-house del británico Channel 4, a quienes aplaudo.
Y se la tomaron tan en serio que contrataron gente parecida a los integrantes del equipo de filmación, además de los actores, naturalmente. La escenografía la reconstruyeron con fotos e imágenes de la misma peli. También se encargaron de juntar mucho del equipo utilizado durante la filmación de la peli original, para darle realidad viste. Ah, y también usaron la cámara favorita de Kubrick para filmar.
Una demostración del poder que puede tener la comunicación in-house, algo que la gran mayoría de las empresas no se anima a hacer y de lo que los ingleses tienen mucho pa enseñar. Tiempo, ideas, coraje, y un conocimiento a fondo de lo que se va a hablar.
Se podía haber promocionado la retrospectiva con una placa, un cacho de peli, y mil formas más y encanutar presupuesto. Pero no loco, es Kubrick, vos no lo vas a homenajear así nomás, hacé algo que valga. Y ahí está el tema, hicieron una pieza de difusión que es fin en sí misma, además de medio para difundir. Y al hacer esto armás más revuelo y generás más movilidad (viral, probablemente), y en última instancia también más público y beneficios que si te hacés un aviso así nomás para ahorrar plata.








